31. oct., 2015

Las PERSONAS somos TIEMPO...

Reflexiones sobre la INTELIGENCIA EMOCIONAL:

"Es la habilidad para gestionar bien las emociones. Tanto las nuestras como las de los demás". Confundimos demasiadas veces dos conceptos que poco tienen que ver entre sí, simpatía y empatía. Mientras el primero hace referencia a una Inclinación afectiva entre personas, el segundo se refiere a un proceso absolutamente emocional que posibilita que percibamos los estados de ánimo del otro, pero no exige que los comprendamos.

Es usual la expresión "recibirás una cucharada de tu propia medicina"..., algo así cómo "quid pro quo" en modo vengativo, al menos rencoroso... "Te volverá eso que hicisteis un día. Si no supiste ser empático el paso del tiempo te enseñara drásticamente como se siente estar en el lugar del otro".

Estoy en la convicción de que la venganza no es algo que deba atraernos, pero, probablemente, a veces, es necesario darle a tomar de su propia medicina a alguien que no te ha tratado como te mereces y eso no se debe considerar venganza, sino clases particulares gratuitas.

Hay gente que sólo aprende a valorar a los demás cuando estos desaparecen de sus vidas después de haberse dejado pisar durante mucho tiempo; no es necesario que te hayan hablado mal, que te hayan insultado, no, a veces son cosas pequeñas pero que al repetirse cada día se llegan a hacer insoportables.

No tenemos que soportar a las personas que no nos miran a los ojos al hablarnos, no tenemos que aguantar sus charlas interminables sin que ellos nos presten la atención debida, no tenemos que estar con alguien que se cree muy por encima de nosotros, porque nos hará creer que valemos menos…

En fin, ante todo debemos valorarnos como al ser que más queremos en la vida sin perder nuestra dignidad por nada ni por nadie; si alguna vez nos damos cuenta de que alguien nos está robando energía, ganas de vivir, orgullo… debemos poner tierra de por medio y si eso no es posible, por lo menos tomar distancias existenciales. Demostrar que valemos demasiado para perder el tiempo con alguien que no nos valora, es decir, darle de su propia medicina, una que sabe muy mal.

Con esto no quiero decir que debamos ser egoístas y pensar sólo en nosotros, no, simplemente que debemos darnos a quien de verdad se merezca nuestro tiempo, nuestra amistad, nuestro cariño.

Creo que todo confluye en lo que llaman FELICIDAD EXISTENCIAL, sin darnos cuenta. La gente no lo sabe, pero las personas somos TIEMPO, tiempo limitado que gastamos, organizamos o compartimos como y con quien queremos o podemos. Nuestro tiempo es nuestra vida, lo más valioso que tenemos y lo más valioso que podemos compartir.